
Creando bombillas UV industriales que realmente duren
Seamos honestos: a nadie le gusta reemplazar las bombillas UV. Es un trabajo molesto, supone tiempos de inactividad y representa un gasto innecesario. La mayoría de las lámparas de mercurio industriales son tratadas como componentes desechables: se utilizan intensamente hasta que se agotan, y luego se tiran. Queremos cambiar eso.
Queremos avanzar hacia un mundo donde la producción no deje rastro de contaminación. Para lograrlo, dejamos de centrarnos en la apariencia exterior y nos enfocamos en los materiales y en la generación de calor.
¿Por qué las bombillas suelen fallar?
Por lo general, la causa es simple: o los electrodos dejan de funcionar, o el gas se escapa. También existe el problema de la “solarización”, ese proceso molesto en el que el vidrio se vuelve marrón y comienza a bloquear la luz UV.
Para combatir esto, utilizamos cuarzo fundido de alta pureza y controlamos cuidadosamente la presión de vapor de mercurio. De este modo, el arco eléctrico permanece estable. El resultado es que la lámpara sigue funcionando bien durante mucho más tiempo, sin que haya que preocuparse constantemente por si la intensidad de la luz disminuye.
El equilibrio necesario
Ser “ecológicos” no es solo una palabra vacía para nosotros. Hemos abandonado los soldaduras a base de plomo y hemos optado por empaques que sí pueden reciclarse.
Pero aquí está el problema: el sello que mantiene el mercurio dentro de la lámpara. Debemos asegurarnos de que el sello sea lo suficientemente firme para mantener el mercurio dentro. Eso es bueno para el planeta, pero también ejerce más presión sobre el vidrio cuando este se calienta. Si la carcasa de la lámpara es demasiado estrecha y no permite que el cuarzo se expanda, la bombilla se romperá. Es un equilibrio delicado.
Lograr el éxito en la práctica
La buena noticia es que estas bombillas son reemplazables sin problemas. Se adaptan perfectamente a los sistemas UV existentes. También hemos estabilizado la potencia de las lámparas, ya que lo último que se necesita es que un aumento repentino de energía dañe los balastres.
Un consejo rápido: revise sus ventiladores. Estas lámparas generan una gran cantidad de calor infrarrojo. Si el flujo de aire es insuficiente, la bombilla se sobrecalentará. No importa cuán de alta calidad sea el vidrio; si se calienta demasiado, la bombilla se deteriorará rápidamente. Asegúrese de que el sistema de refrigeración funcione bien, y así podrá obtener las horas de uso indicadas.